Se diferencia de otros enfoques de competencias porque piensa la realidad en su complejidad
sistémica; en ese sentido, considera a la persona humana como un todo, con su propia
dinámica de cambio y realización continua, gracias a una de sus dimensiones, las
competencias. (Tobón, 2010, p. 31).
EL CONCEPTO DE COMPETENCIA
El término competencia no es tan novedoso como se piensa. Su definición se ha venido
estructurando desde siglos atrás, en la Grecia antigua, a partir de concepciones filosóficas. El
primer indicio del mismo lo señala como la reflexión filosófica que implica un pensar
problemático donde se interroga el saber y la realidad. Aquí se realizarán construcciones que
buscan aprehender la realidad en sus conceptos, estableciendo relaciones y vínculos entre los
diversos temas y problemas.
La polisemia de la expresión competencia apunta a un campo semántico denso, con múltiples
significados, debido a la pluralidad del contenido e interpretación. Tiene dos acepciones
etimológicas. La primera, competencia, del verbo competir, viene del griego agón, agón/síes,
que quiere decir «ir al encuentro de otra cosa, encontrarse, para responder, rivalizar,
enfrentarse para ganar, salir victorioso de las competencias olímpicas que se jugaban en
Grecia antigua». Con la obligación de salir ganador y, de ahí, aparecer en la historia con
desempeño normal (García, 2011).
Se desarrolló el Primer Seminario Internacional del Currículo Basado en Competencias
organizado por la Universidad del Norte (Colombia) y CINDA en Julio de 2005, el cual contó
con las participaciones de países como Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador,
México, Perú, República Dominicana y Venezuela. En este encuentro se socializaron los
resultados alentadores conseguido en varias Universidades de América del Sur que habían
elaborado ya una propuesta del Diseño Curricular Basado en Competencias, como es el caso
de la Universidad de Caldas, la Universidad Industrial de Santander en Colombia, la
Universidad de Talca en Chile, entre otras.
En la actualidad, el ser competente es un requisito fundamental en todos los aspectos de la
vida humana; por ello, la educación superior universitaria se ha visto en la necesidad de